[Devocionario Católico]
Principal > Jesucristo > Devociones


[Ir a la página anterior]
[Indice]

[Ir a la página principal] 
[Principal] 

[Ir a la página siguiente]
[Indice]

NOVENA DEL ABANDONO A LA VOLUNTAD DE DIOS
Por el Siervo de Dios P. Don Dolindo Ruotolo († 1882-1970)


Oh, Jesús, yo me entrego a ti, ¡ocúpate de todo!

Versión PDF para imprimir folleto tríptico
» Más información

La Novena del Abandono a la voluntad de Dios, difundida por el Padre Dolindo Ruotolo, invita a confiar plenamente en Dios siguiendo el ejemplo de Jesús. Esta práctica ofrece consuelo y paz en momentos difíciles, recordando que Dios está presente en todo momento. Así puedes rezar la novena del abandono y dejar tus preocupaciones en manos de Jesús.

__________


Por la Señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.


DÍAS:
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9

 

DÍA PRIMERO [Ir al principio de esta página]

¿Por qué se confunden al preocuparse? Dejadme a mí el cuidado de vuestros negocios y todo mantendrá la calma. Le digo que todo acto de verdadera, ciega y completa rendición a mí me produce el efecto que deseáis y que resuelve toda complicada situación.

Oh, Jesús, yo me entrego a ti, ¡ocúpate de todo! (10 veces)

__________

DÍA SEGUNDO [Ir al principio de esta página]

Entregarse a mí no significa ni inquietarse, ni estar amargado, ni perder la esperanza, ni tampoco significa ofrecerme una oración pidiéndome que le siga y transformarle la preocupación en oración. Está en contra de esta entrega, profundamente en contra, la preocupación, el estar nervioso y pensar en las consecuencias de todo. Es como la confusión que sienten los críos cuando le piden a su madre atender a sus necesidades, y luego intentan ocuparse de esas necesidades por sí mismos con el fin de que sus intentos se entrometan en el camino de su madre. Rendir significa cerrar plácidamente los ojos del alma, rechazar los pensamientos de tribulación y ponerse en mi cuidado, para que sólo yo actúe, diciendo "Ocúpate tu".


Oh, Jesús, yo me entrego a ti, ¡ocúpate de todo! (10 veces)

__________

DÍA TERCERO [Ir al principio de esta página]

Cuántas cosas hago cuando el alma, en tanta necesidad espiritual y material, se dirige hacia mí, me mira y me dice; "Ocúpate tú", entonces cierra los ojos y se pone a descansar. Vosotros oráis para que yo actúe a través del dolor, pero que actúe del modo que deseas tú. No os dirigís a mí, sino deseáis que yo adapte vuestras ideas. No sois gente enferma que ruegan que les cure el doctor, sino gente enferma que le explican cómo hacerlo. Así que no actuéis de esta manera, sino orad como yo os enseñé en el Padrenuestro: "Santificado sea tu nombre", eso es, ser glorificado en mi necesidad. "Venga nosotros tu reino", eso es, deje todo que hay en nosotros y en el mundo estar en acuerdo con tu reino. "Hágase tu voluntad en el Cielo como en la Tierra", eso es, en nuestra necesidad, decidir si uno se ve preparado para nuestra temporal y eterna vida. Si verdaderamente me decís: "Hágase tu voluntad", que es lo mismo que decir: "Ocúpate tú", yo intervendré con toda mi omnipotencia, y resolveré las situaciones más complicadas.


Oh, Jesús, yo me entrego a ti, ¡ocúpate de todo! (10 veces)

__________

DÍA CUARTO [Ir al principio de esta página]

¿Ven el mal creciendo y no debilitando? No os preocupéis. Cerrad los ojos y decidme con esperanza: "Háganse tu voluntad, ocúpate tú". Yo os digo que yo me ocuparé, y que yo intervendré igual como lo hace un doctor, y llevaré a cabo milagros cuando hagan falta. ¿Veis que la persona enferma se pone peor? No estéis tristes, sólo cerrad los ojos y decid: "Ocúpate tu". Yo os digo que yo me ocuparé, y que no hay medicina más poderosa que mi querida intervención. Por mi amor, esto os lo prometo.


Oh, Jesús, yo me entrego a ti, ¡ocúpate de todo! (10 veces)

__________

DÍA QUINTO [Ir al principio de esta página]

Y cuando yo os tenga que liderar por un camino diferente al que veis, yo os prepararé; os llevaré en brazos; dejaré que os encontréis, como cuando los niños duermen en brazos de sus madres, al otro lado del río. Lo que os preocupe y os duela inmensamente son vuestra razón, vuestros pensamientos y preocupaciones, y vuestro deseo de afrontar lo que os afecta.


Oh, Jesús, yo me entrego a ti, ¡ocúpate de todo! (10 veces)

__________

DÍA SEXTO [Ir al principio de esta página]

Estáis descansados; deseáis juzgar todo, organizar todo y llevarlo todo a cabo, y os rendís
a la fuerza humana, o peor aún - a los hombres, confiando en su intervención, - esto es lo que complica mis palabras y mis puntos de vista. Oh cuánto deseo de vosotros esta rendición, para que os pueda ayudar; ¡y cuánto sufro cuando os veo nerviosos! Satán intenta hacer justamente esto: perturbar a los seres y lanzarlos dentro de la mandíbula de la iniciativa humana, así que, confiad solamente en mí, descansad en mí y rendid a mí en todo.


Oh, Jesús, yo me entrego a ti, ¡ocúpate de todo! (10 veces)

__________

DÍA SÉPTIMO [Ir al principio de esta página]


Yo llevo a cabo milagros en proporción a vuestra total rendición a mí y a vuestro pensar en vosotros mismos, yo siembro tesoros de gracias cuando estéis en la pobreza más profunda. Ni una persona de razón, ningún pensador, jamás ha llevado a cabo milagros, ni siquiera entre los santos. Él realiza trabajos divinos sobre aquellos que se rinden a Dios. Así que no lo penséis más, porque vuestra mente es propia de vosotros y resulta muy difícil ver el mal y confiar en mí, y a la vez no pensar en vosotros mismos. Haced esto para satisfacer vuestras necesidades, haced todos esto y veréis grandes milagros. Yo me ocuparé, esto os lo prometo.


Oh, Jesús, yo me entrego a ti, ¡ocúpate de todo! (10 veces)

__________

DÍA OCTAVO [Ir al principio de esta página]

Cerrad los ojos y dejaos llevar por la fluida corriente de mi gracia; cerrad los ojos y no penséis en el presente, alejando, del futuro, los pensamientos, igual que lo haríais de la tentación. Reposad en mí, confiad en mi bondad y os prometo por mi amor que, si decís "Jesús, ocúpate tu" que yo me ocuparé de todo; yo os consolaré, os liberaré y os guiaré.


Oh, Jesús, yo me entrego a ti, ¡ocúpate de todo! (10 veces)

__________

DÍA NOVENO [Ir al principio de esta página]

Orad siempre en preparación a la rendición, y recibiréis de ello paz y grandes recompensas, hasta cuando yo os otorgue la gracia de inmolación, de arrepentimiento y de amor. Entonces, ¿qué importa el sufrimiento? ¿Os resulta imposible? Cerrad los ojos y decid con toda vuestra alma, "Jesús, ocúpate tu". No tengáis miedo, yo me ocuparé y vosotros bendeciréis mi nombre. Mil oraciones no pueden igualar un sólo acto de rendición, recordad bien esto. No hay novena más eficaz que esta.


Oh, Jesús, yo me entrego a ti, ¡ocúpate de todo! (10 veces)


María, Madre mía, soy tuyo ahora y siempre. A través de ti y contigo, siempre quiero pertenecer completamente a Jesús. Amén.



El Padre Dolindo Ruotolo (1882-1970) fue un sacerdote napolitano, terciario franciscano, que llevó una vida marcada por el sufrimiento, la humildad y una profunda espiritualidad. Su carisma y capacidad para sanar a los enfermos le valió el título de Siervo de Dios por parte de la Iglesia. San Pío de Pietrelcina recomendaba a los fieles de Nápoles que lo visitaran. Su causa para la beatificación está en curso, y se le considera un ejemplo de fe y devoción en la comunidad católica.
[Ir a la página anterior]
[Indice]

[Ir al principio de esta página]
[Subir]
 

[Ir a la página siguiente]
[Indice]



Principal | Eucaristía | S. Trinidad | Dios Padre | Jesucristo
Espíritu Santo | Virgen María | San José | Santos
Devociones varias | Lecturas | Información

Devocionario Católico - http://www.devocionario.com
Copyright - Enviar correo - Ayuda