ORACIÓN
I
¡Oh Gloriosa Santa Filomena,
Virgen y Mártir!, ejemplo de fe y esperanza, generosa
en la caridad, a Vos suplico, escuchad mi oración. Desde
el cielo donde reináis, haced caer sobre mi toda la protección
y auxilio que necesito en este momento en que mis fuerzas enflaquecen.
Vos que sois tan poderosa junto a Dios, interceded por mi y alcánzadme
la gracia que os pido (mencione la gracia que desea recibir).
¡Oh Santa Filomena!,
ilustre por tantos milagros, rogad por mí. No me abandonéis,
jamás dejéis de mirar como un rayo de esperanza
sobre mí y mi familia. Apartad de mí las tentaciones,
dad paz a mi alma y bendecid mi casa. ¡Oh Santa Filomena!,
por la sangre que derramasteis por amor a Jesucristo, alcánzadme
la gracia que os pido (repita ahora su petición).
Rezar un Padrenuestro, Avemaría
y Gloria.
Santa Filomena, ayúdadme
a alcanzar la gracia. Te prometo que seré tu devoto y
que manifestaré a otros necesitados lo milagrosa y bondadosa
que eres. Amén.
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ORACIÓN
II
Fiel y gloriosa Virgen, que
desde el cielo, donde reposas, derramas sobre la tierra tantas
finezas: bendigo al Señor por la gloria y el poder con
que te corona hoy día. Dígnate, amable santa, hacer
que yo sienta los efectos de tu amparo y logre todas las gracias
que tanto necesito. Amén. ¡Oh Dios, bendito seáis
eternamente en vuestros santos!
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ORACIÓN
DE SÚPLICA
Postrado ante vuestros pies,
oh grande y gloriosa Santa, vengo a presentarte mi fervorosa
oración; acógela benignamente y obténme
las gracias que me son necesarias.Tengo un corazón atribulado.
Siento fuertes los golpes del dolor. La desventura me oprime.
Recurro, pues, a vuestro auxilio. Ayúdame y mira mi oración.
Santa Filomena, ruega por mí.
Gloria al Padre ...
Fatigado y sin consuelo, privado
de esperanza, sólo y oprimido por las tribulaciones, espero
ser por Vos atendido.
Santa Filomena, ruega por mí.
Gloria al Padre ...
Reconozco que fueron mis grandes
pecados la causa de tantas desventuras. Obténme de Jesús
lo perdido y abrázame en su santo amor.
Santa Filomena, ruega por mí.
Gloria al Padre ...
Ve cuántas gracias me
son necesarias y no me abandonéis. Vos que sois tan poderosa
junto a Dios aleja de mí la tristeza y la desolación,
da paz a mi alma, protégeme de los peligros y líbrame
de los castigos del Señor; bendice a mi casa, a mi familia,
a tus fieles devotos y alcánzame la gracia que necesito
(mencionar la gracia).
Gloriosa Santa Filomena, no
me abandones y ruega por mí.
Gloria al Padre ...
Por vuestros sufrimientos,
alcánzanos de Dios la misericordia. Amén.
1.
Pese a que Santa Filomena fue una adolescente mártir de
los primeros tiempos de la Iglesia, su existencia no fue conocida
hasta el 24 de mayo 1802, fecha en que sus restos fueron encontrados
en la catacumba de Santa Priscila. El 10 de agosto de 1805 sus
reliquias fueron trasladadas a Mugnano del Cardinale (Italia),
lugar donde en la actualidad se encuentra su santuario. Entre los principales propagadores
del culto a esta santa de reciente conocimiento, figura San Juan
María Vianney (el santo Cura de Ars), gran devoto de ella
y a quién se debe la composición de unas letanías
en su honor. Otros santos también conocidos por su devoción
a esta santa fueron: San Antonio María Claret, San Juan
Nepomuceno, San Pedro Chanel, Santa Francisca Javier Cabrini
y la venerable Paulina Jaricot, fundadora de la asociación
del Rosario Viviente. Para más información puede
leerse el artículo "Santa Filomena, virgen y mártir"
realizado por Las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús
y María (SCTJM). [Volver]
2. Sobre la
situación del culto a Santa Filomena en la actualidad
léase el interesante artículo en inglés
"Present Ecclesial Status of Devotion to St. Philomena"
de Mark I. Miravalle, S.T.D. [Volver] |